Blog personal y profesional
Posteos etiquetados Marketing
Contra los dogmas (tecnológicos o no)
may 12
Todo comienza un precioso día, de hecho, todos lo son, incluso aunque llueva. Por alguna extraña razón, aunque la proporción de días de lluvia/soleados en nuestro país no tiene comparación, seguimos despotricando de los días lluviosos sin disfrutarlos en su justa medida. Perdón, creo que me he desviado.
Repito. Todo comienza un precioso dia, en el cual, todavía legañoso y sorbiendo un café no demasiado bueno en un bar, alguien me enseña un iPod, concretamente un iPod nano de 1ª generación. Para ese entonces yo poseía un reproductor de mp3 destartalado (el tercero, ya que sus predecesores habían muerto por sobreuso).
Debo admitir con humildad que por entonces (admitir también es de sabios) yo era de los que pensaba que los productos de Apple estaban destinados exclusivamente a los diseñadores y a gente pudiente. A pesar de que el precio del aparato en cuestión me escandalizó, tras toquetearlo un rato, me pareció simplemente genial. Un més más tarde, tras repetidas visitas a la Apple Store Española, a infinidad de páginas web de gadgets, y a diversos centros comerciales (para trastear el producto en persona antes de comprar), opté por un pequeño y fabuloso iPod Shuffle que tras meses y meses de música (e incluso una sesión de lavadora metido dentro del bolsillo de mis vaqueros) sigue funcionando. Yo entonces acababa de morder la manzana.
Operadoras de telefonía e Internet: cazadoras prehistóricas de clientes
abr 17
¿A quién no le han acosado por teléfono las operadoras de telefonía e Internet? ¿Cuántos se han visto importunados a horas intempestivas por agentes comerciales necesitados de vender algo o captar clientes?
Cosas que ocurrían toda la vida, ahora, en momentos de vacas flacas, se acentúan de forma alarmante. Las operadoras de telefonía recurren a las tecnologías automatizadas que asaltan nuestros teléfonos fijos y móviles incansablemente día tras día, descubriendo nosotros estupefactos que en muchas ocasiones ni tan siquiera hay un ser humano al otro lado de la línea. Las operadoras mismas instan a sus comerciales a vender agresivamente y a captar clientes a fin de que puedan ganarse sus correspondientes extras.
Todo acaba siempre con el descontento generalizado del cliente, sin embargo las operadoras, en general, son descuidadas pero no son estúpidas; es muy poco probable que un cliente se dé de baja por un par de llamadas semanales; saben muy bien que el cliente teme pasar por el suplicio que supone en España darse de baja en una compañía de telefonía e Internet, por los problemas que suele llevar asociado.
Así también, pese a la alarmante cantidad de denuncias del consumidor en este sector, las operadoras saben que el usuario español NO reclama tanto como podría (y debería), así que hacen matemáticas y el resultado les sale positivo: X usuarios nuevos aplicando las técnicas abusivas de telemarketing y asediando al cliente con nuevos productos. Captamos X más gracias a nuestros comerciales a comisión que venden desde un país de sud-américa y otro X más mediante miles y miles de correos de Spam y MMS de publicidad (aunque luego si los envía el cliente se los cobramos a precio de oro). A esto le restamos Z denuncias y reclamaciones; si el total sigue siendo positivo para nosotros ¿por qué vamos a cambiar nuestra estrategia por unas cuantas denuncias y quejas si seguimos ganando dinero?
Mundos aspiracionales
mar 7
Salgo del trabajo. De camino a los ferrocarriles paso cerca de una tienda de moda, en ella un póster a tamaño real colgado en el escaparate muestra a una modelo con varias sesiones de Photoshop y unos modelitos carísimos de una conocida marca de moda; el Photoshop no ha tenido clemencia con su cintura, creo yo.
Más adelante, al pasar por delante de un colegio, un grupo de madres con sus hijos espera en la puerta del recinto; una de ellas está sentada en un banco y, mientras su hijo juguetea con un iPod Touch (sí, un iPod Touch) al mismo tiempo que se merienda un hipopótamo de chocolate (esos tan sanos que están rellenos de más leche que chocolate y que comen los hijos de familias perfectas y sonrientes que viven en pisos/casas idílicos), la madre ojea un periódico en el que un famoso modelo español con muy buena planta (bueno, yo no lo conocía, debo admitir) es entrevistado y alabado por haber sido escogido por algunas de las marcas de moda más reputadas del mundo.
En los ferrocarriles me siento e intento relajarme, al lado, un hombre trajeado que ha subido en la misma parada que yo, saca un MacbookPro de su maleta y empieza a trastear con él; sin lugar a dudas, como todos hacemos, miro de reojo a ver como es el escritorio, qué hace, qué programas usa, etc. Parece que simplemente lo usa para jugar a una extraña versión del solitario hasta llegar a su parada. Vaya.
¿Avatar reinventa el cine? No: ofrece una nueva experiencia
ene 10
Avatar es la película que estos días está en boca de todos. Hacía tiempo que no me acercaba al cine y salía con la sensación de haber visto algo nuevo. Si bien el argumento de la película realmente no es nada del otro mundo (el clásico coctel de tecnología versus naturaleza, chico conoce chica, gran batalla y moralejas varias), he de reconocer que como mínimo me ha permitido tener una sesión de cine diferente, aunque sea simplemente a nivel visual.
Podemos dejar parcialmente al margen la potente campaña de marketing que hay detrás de la película. ¿Por qué? muy sencillo, miremos como está la industria del cine hoy por hoy; una película con un argumento tópico, que se proyecta en cines, y que además, debido a ser en 3D, cuesta entre 2 o 3€ más… esto parece condenado al fracaso, más todavía en un mundo donde Megaupload, los torrents, Rapidshare y otros medios ponen cualquier contenido audiovisual al alcance de forma gratuita. ¿Qué pasa entonces? ¿Por qué los cines de Barcelona dónde se proyecta esta película están rebosar y se venden todas las localidades? ¿Cómo puede ser que en “tiempos de crisis” familias enteras paguen, no 7,20, sino 10€ por entrada (más palomitas)? Está claro: ofreciendo ALGO NUEVO y no hace falta que sea estrictamente un argumento magistral.




