Documentalista 2.0
Posteos etiquetados Experiencias
El Reconocimiento, ese extraño y esquivo amigo
may 27
A menudo, suelo decir que la vida no me ha tratado mal en muchos sentidos (entre otras cosas yo creo haberla tratado bien a ella). En los últimos años creo que he podido ir enderezando diversos aspectos de mi vida hasta llegar a un leve equilibrio, a la estabilidad, a pesar de que por delante, sin duda, me esperan sorpresas y, seguramente, muchas ostias y putadas. Sin embargo, siempre ha habido un aspecto que ha permanecido clavado como una espinita dentro de mi durante toda mi vida como trabajador, un aspecto que siempre me ha dejado una sensación amarga que no he sabido quitarme de encima: el reconocimiento, o mejor dicho, la falta de reconocimiento. Ante tal afirmación, más de uno me diría: ¿pero tú has hecho algo digno de reconocimiento, mindundi?
Al referirme a reconocimiento, me refiero a que dentro de tu ámbito laboral determiando, se valore realmente tu trabajo y aquello que haces, más allá de lamer glúteos u otras prácticas consideradas censurables (y sin embargo, tan a la orden del día).
¿Avatar reinventa el cine? No: ofrece una nueva experiencia
ene 10
Avatar es la película que estos días está en boca de todos. Hacía tiempo que no me acercaba al cine y salía con la sensación de haber visto algo nuevo. Si bien el argumento de la película realmente no es nada del otro mundo (el clásico coctel de tecnología versus naturaleza, chico conoce chica, gran batalla y moralejas varias), he de reconocer que como mínimo me ha permitido tener una sesión de cine diferente, aunque sea simplemente a nivel visual.
Podemos dejar parcialmente al margen la potente campaña de marketing que hay detrás de la película. ¿Por qué? muy sencillo, miremos como está la industria del cine hoy por hoy; una película con un argumento tópico, que se proyecta en cines, y que además, debido a ser en 3D, cuesta entre 2 o 3€ más… esto parece condenado al fracaso, más todavía en un mundo donde Megaupload, los torrents, Rapidshare y otros medios ponen cualquier contenido audiovisual al alcance de forma gratuita. ¿Qué pasa entonces? ¿Por qué los cines de Barcelona dónde se proyecta esta película están rebosar y se venden todas las localidades? ¿Cómo puede ser que en “tiempos de crisis” familias enteras paguen, no 7,20, sino 10€ por entrada (más palomitas)? Está claro: ofreciendo ALGO NUEVO y no hace falta que sea estrictamente un argumento magistral.

