Antes de nada, este post también podría llamarse: La banalización del trabajo del documentalista.

Detrás de un título con tanto “ción” que hasta suena rimbombante, se esconde algo que creo que acecha (repito, creo –lo que denota opinión con cierta duda-) y que nos afecta a aquellos que por una razón u otra, hemos acabado trabajando de documentalistas en empresa privada. Realmente asusta, o te deja desencajado, descubrir que, incluso en sectores tan exigentes y profesionales en los cuales prima la excelencia, como por ejemplo la consultoría (por citar uno), el valor de la información, o más bien dicho, de su obtención, está todavía bastante infravalorado. Ya digo que me refiero estrictamente al proceso de obtención, no a la información en sí misma.

Search

Leer entrada completa » » » »