¿A quién no le han acosado por teléfono las operadoras de telefonía e Internet? ¿Cuántos se han visto importunados a horas intempestivas por agentes comerciales necesitados de vender algo o captar clientes?

Cosas que ocurrían toda la vida, ahora, en momentos de vacas flacas, se acentúan de forma alarmante. Las operadoras de telefonía recurren a las tecnologías automatizadas que asaltan nuestros teléfonos fijos y móviles incansablemente día tras día, descubriendo nosotros estupefactos que en muchas ocasiones ni tan siquiera hay un ser humano al otro lado de la línea. Las operadoras mismas instan a sus comerciales a vender agresivamente y a captar clientes a fin de que puedan ganarse sus correspondientes extras.

Todo acaba siempre con el descontento generalizado del cliente, sin embargo las operadoras, en general, son descuidadas pero no son estúpidas; es muy poco probable que un cliente se dé de baja por un par de llamadas semanales; saben muy bien que el cliente teme pasar por el suplicio que supone en España darse de baja en una compañía de telefonía e Internet, por los problemas que suele llevar asociado.

Así también, pese a la alarmante cantidad de denuncias del consumidor en este sector, las operadoras saben que el usuario español NO reclama tanto como podría (y debería), así que hacen matemáticas y el resultado les sale positivo: X usuarios nuevos aplicando las técnicas abusivas de telemarketing y asediando al cliente con nuevos productos. Captamos X más gracias a nuestros comerciales a comisión que venden desde un país de sud-américa y otro X más mediante miles y miles de correos de Spam y MMS de publicidad (aunque luego si los envía el cliente se los cobramos a precio de oro). A esto le restamos Z denuncias y reclamaciones; si el total sigue siendo positivo para nosotros ¿por qué vamos a cambiar nuestra estrategia por unas cuantas denuncias y quejas si seguimos ganando dinero?

Zapatofono - Superagente 86

via radiocomunicaciones.net

A nivel personal estas son las últimas que me han afectado directa o indirectamente:

* Llamada de Jazztel a mi teléfono (contratado con Jazztel): “Hola Sr. Jordi, mi nombre es X y le llamo de Jazztel para ofrecerle XXXXX. ¿Tiene usted contratados servicios de Internet con alguna compañía? (WTF, pero si ya soy cliente vuestro…)

* Llamada de Vodafone a mi teléfono fijo: “Saludos Don Jordi, mi nombre X y le llamo de Vodafone para ofrecerle XXXXX -Gracias, pero no me interesa, ya dispongo de Internet.- ¿Cuánto paga usted de Internet al mes Don Jordi? -salta directamente (Cuelgo el teléfono. Es vergonzoso.)

* Jazztel. Después de más de dos semanas recibiendo llamadas diarias de comerciales desde un número corto (y posteriormente de otro fijo), mi férreo recato y mis buenos modales llegan a su fin tras innumerables llamadas en plena jornada laboral, les deleito con un “Miren. Estoy hasta los ~$#¬&=~$ de sus llamadas, les he dicho amablemente varias veces que dejen de llamarme; dejen de llamarme de una ¬€~=& vez”. Una semana más tarde vuelven a las andadas, pero en el fijo de mi casa; estoy en el trabajo, así que orejas que no oyen, corazón que no siente. Acaban por desistir.

* Día de San Juan (la Revetlla aquí en Catalunya), 23:30 de la noche: un comercial de una operadora que ahora no recuerdo intenta captarnos como clientes. Por su acento latino deduzco que llama desde un país latinoamericano (práctica común en todas las teleoperadoras). Espero que de ahora en adelante como mínimo formen a sus comerciales para entender que existen diferentes zonas horarias en el mundo, así como fiestas nacionales.

* (Suena el timbre de casa): Saludos, venimos de Jazztel ¿Tiene usted Internet en casa actualmente con alguna compañía?… (WTF, menudo control de clientes que tiene esta gente. Idem que en el primer caso)

* Genial, me llaman de ya.com, les digo que me he pensado la oferta, y que no me interesa, y ¡me mandan a tomar por culo! Con esas palabras. Me encanta. (Xavitu via Twitter)

* Vodafone. Tras llamar para liberar un teléfono pagando una pequeña cifra que me parece justa, me dicen que en 5 días me llamarán para confirmarme la fecha en que me darán el código de liberación. Tras 10 días y no 5, llamando yo, descubro que la fecha de compromiso es para 10 días más adelante. Tras diez días me dicen que la fecha de compromiso es 19 días más adelante (vaya “fecha de comprimiso”). Finalmente 1 mes y dos días más tarde puedo liberar mi teléfono. De 5 días a más de un mes. No comments.

* Esta no es de operadoras de telefonía/Internet, pero tiene su miga: Llaman de una editorial diciendo que están haciendo promoción de un libro que reparten gratuitamente sobre cultura y gastronomía catalanas, tras un par de preguntas para encuesta (que contesto, pues la verdad no tenía nada más que hacer) me confirman mis datos (aquí ya me molesto; estoy por preguntar de dónde los han obtenido, pero espero a ver en qué deriva la cosa). Finalmente la chica me dice que pasarán a dejar el libro por mi casa; (empieza mi técnica de investigación), le digo que pueden dejarlo en el buzón, ya que trabajo. Me dice a continuación que tienen que entregarlo en persona y que simplemente tendré que abonar los gastos de envío de 5€ (¡ja! pillados) Le digo amablemente a a la señorita que eso no es un libro gratuito, ya que me están cobrando gastos de envío y que no tengo el más mínimo interés en pagar 5€ por un libro que ni he pedido ni me interesa, que no se molesten en venir. La voz amable de la señorita se trunca y cuelga el teléfono con un golpe. Impresionante.

Así está el mundo y así funcionan las teleoperadoras y las empresas que viven del marketing telefónico, bajo el mensaje “Avasalla a los posibles clientes; de cada X miles, X van a caer por estadística matemática, así que a por ellos sin piedad”

En épocas de crisis, en vez de reinventarse con servicios de calidad y con valor añadido para captar clientes, se sigue trabajando bajo la arcaica y prehistórica norma de ir a la caza y captura del cliente persiguiéndolo hasta la saciedad.

¿Para qué innovar? ¿Para qué ofrecer servicios técnicos de calidad? ¿Para qué mimar a los clientes que ya llevan tiempo conmigo si ya me pagan cada mes? ¿Para qué molestarme en llamar el interés del posible cliente con buenas ofertas y atención personalizada de calidad, cuando puedo tener a una batería de cientos de comerciales a bajo coste, en un país sudamericano, cazando clientes por medio mundo mediante bases de datos de teléfonos obtenidas por medios cuestionables?…

Y me pregunto yo: ¿Por qué es tan cómodo el consumidor que no pone toda la carne en el asador para reclamar y denunciar?

Si cada incidencia/problema/abuso = Una reclamación/denuncia a una Asociación de Consumidores, al Ministerio o a una autoridad competente, seguro que las operadoras tendrían mucho más respeto por sus clientes (o posibles futuros clientes).